Hoy hace...
Escrito por papá y mamá   

Hoy hace un mes desde que te fuiste, es 22 de junio y hemos decidido irnos los tres hacer nuestro viaje, el que planeamos contigo, pero en junio en lugar de agosto. Este mes ha sido extraño, irreal, lleno de acontecimientos que ojala nunca hubiéramos vivido. Lleno de pésames, de ánimos, de frases como la vida es así y hay que tirar adelante, lleno de llantos, de momentos de desesperación, incredulidad, planes, et… un mes extraño pero seguro que nada parecido a la verdadera dimensión de lo ocurrido. Hoy hace un mes y vamos los tres camino de Suiza. 

Hoy hace dos meses, es 22 de julio. Ya hemos vuelto de nuestro viaje. Ha sido bonito e intenso. Has estado siempre presente, siempre acompañado de un suspiro, un silencio y una lágrima. Hemos escrito sobre ti, hablado con nuestros amigos y al estar fuera la mayor parte del tiempo, este ha pasado más o menos ameno, la distancia y estar en un entorno sin referencias, sin duda ha ayudado. El 17 de julio volvimos de nuestro viaje, mamá empezó a trabajar el 19 de julio y estos días ha sido duros. Su ausencia matinal, las cuatro paredes y las referencias han hecho su trabajo. Hoy hace dos meses, te echamos mucho, muchísimo de menos, y ya algún día nos hemos dado cuenta de que nunca volverás, de que nunca te volveremos a abrazar. Hoy hace dos meses y estamos en Villanueva. 

Hoy hace tres meses, 22 de agosto, domingo de fiestas en Lascuarre, domingo de resaca en Lascuarre, no para nosotros que no salimos. Hoy hace tres desde que te fuiste. Mamá ha trabajado hasta el 13 de agosto, y ahora estamos de vacaciones. Este mes ha sido un golpe de realidad, de que aunque suene a imposible, nunca volveremos a abrazarte, que puta vida esta!!! Ya casi no recibimos pésames, lo cual es de agradecer, pero sigues presente cada día, cada hora, cada minuto. Tato hace cosas que tú hacías y las comparaciones, odiosas, son inevitables y dolorosas. Hemos vuelto a Broto, fue bonito, soñé contigo y entre recuerdo y recuerdo vamos cerrando puertas, esas puertas que son necesarias cerrar, esos puntos que son necesarios poner para que la herida no sangre más. Esta última semana hemos estado en Arcachon (Landas). Tato disfrutó mucho de la arena, y nosotros de él, le hicimos una caricatura y volvimos por Saint Girons (nuestro viaje del Ariege), para seguir poniendo puntos a esa herida que a día de hoy parece imposible cerrar. Tenemos una necesidad imperiosa de cerrar heridas, para un día poder recordarte con una sonrisa, sin un suspiro y sin una lágrima. Difícil tarea. Hoy hace tres meses y estamos en Lascuarre. 

Hoy 22 de septiembre, hace cuatro meses. Se dice pronto, un tercio de año. No se si es mucho o poco, más bien poco. Ya han pasado nuestras vacaciones y delante de nosotros está la rutina, el invierno, los días sin luz. Ya veremos como capeamos la falta de serotonina. Este mes ha sido un mes de rompe piernas, continuas subidas y bajadas. Momentos buenos con los amigos haciendo lo que nos gusta, lo que nos gustaba, y también momentos de bajón, especialmente en esta segunda parte del mes. La rutina golpea, el comienzo del colegio sin ti en las aulas, mis clases de alemán, el stress de mamá en el trabajo, pasar por La Purísima y mirar de reojo, caminar por Grancasa sin estar pendiente de nuestro patoso preferido, etc. Todo eso provoca esos bajones. Tus fotos y tus referencias más cercanas siguen bajo llave y supongo que aún seguirán allí durante un tiempo. Tato está tremendo, hecho un bichillo, menos mal que está él. El hace que todo sea más fácil. Parlotea mucho y está loco con papá y mamá. Yo salgo con la Chobe de visitas, a ver si hay suerte, y mamá desde que amplió su jornada viene un poco más estresada. Pero ya sabes que al final es más fuerte que todos nosotros. Este finde nos vamos a Illescas a ver a Lucas y a Mari. Hablaremos de ti y seguiremos cerrando puertas, cerrando heridas. 

Por cierto Tato, echa un vistazo allá por donde estés porque tienes un nuevo vecino, un vecino muy especial, es Labordeta. El se fue el domingo 19 de septiembre, y como tú va a descansar para siempre en el Pirineo. Cuando lo veas, dale recuerdos, y juntos cantar “siempre te recuerdo”, nunca olvidamos. Hoy es 22 de septiembre y hace cuatro meses.

Hoy es 22 de octubre. Hoy hace cinco meses. Estamos atascados, atrapados, tus recuerdos están presentes y sin darnos cuenta estamos empezando a aprender a convivir entre la realidad del día a día y los continuos recuerdos. Realidad y recuerdos que se miden en una balanza, equilibrándose o decantándose de un lado a otro en función del día, de la hora, del acontecimiento o simplemente por un gesto, una acción, un sonido. Este mes, ha estado marcado por los Pilares. Una primera parte, la del puente, más ociosa, aprovechada para marchar a Broto. Y una segunda parte de Pilares en la que papá y mamá han quedado con la cuadrilla, han salido a pequeños conciertos, charlas y a mezclarnos con el paisanaje que llenaba las calles de Zaragoza. Un Pilar en el que paradójicamente hemos disfrutado un poquito, quizá porque nosotros nunca fuimos de muchos Pilares y porque la casi ausencia de referencias hace el resto.

El invierno avisa, pero de momento no se atreve a irrumpir. Las hojas de tu morera, la que plantamos cuando tú naciste, siguen perennes. Y nosotros aunque más atrevidos a entrar en tu recuerdos, a ver tus fotos, a hablar sin suspiros, seguimos dándonos de cabeza y preguntándonos por qué. Seguimos evitando ciertos lugares, ciertas ropitas o ciertas canciones. Porque nuestro dolor interior sigue como las hoja de la morera, perenne.

Ayer mamá fue con Elena a ver un audiovisual de Miguel Mena – Un dios que ya no ampara -. Documental alrededor de una experiencia vital. La historia del viaje de un padre que busca respuestas a la discapacidad de su hijo, un niño que no es como los demás aunque eso no le impide ser feliz. Mamá vino sensiblemente emocionada y comentó que no paró de llorar desde el minuto uno. Sintió esa historia como su historia, nuestra historia. Imagino esa balanza en la cabeza y en el corazón de mamá yendo de un lado para otro sin parar, reconfortando y golpeando al mismo tiempo. Hoy hace cinco meses y estamos en Villanueva.

Hoy es 22 de Noviembre. Hoy hace seis meses. Medio año ya! El tiempo pasa rápido con sus ventajas e inconvenientes. Todo parece muy lejano, pero sigues presente día a día. Este mes que ha pasado ha tenido forma de puerto de montaña de categoría especial, de esos que tantos subimos en el Tirol, te acuerdas? Una primera parte de mes dura, con los sentimientos a flor de piel, y una segunda parte más llevadera y amena.

Fue duro estar en Asqué con la cuadrilla celebrando la noche de las brujas, y no verte corretear. Fue dura la Fireta de San Martín, sin Martín. Y también ver tus fotos, esas fotos que queremos colgar en tu página.

Sin embargo, en la segunda parte del mes todo ha sido un poco más llevadero. Bruno está increíble, inmenso y muy gracioso, y con su show particular nos ayuda a ser más felices. También tiene mucho que ver el hecho de que mamá está embarazada y que si todo va bien, en julio Bruno tendrá otro hermanito, o hermanita. No con la idea de sustituirte, que no tienes sustituto posible, pero si con la idea de ser otra vez cuatro. Recuerdo que durante un año fuimos cuatro, y nos gustó muchísimo. Además a Bruno le vendrá muy bien para bajarle los humos, para aprender a compartir, que tú en eso eras un maestro, y en definitiva para que todos seamos un poco más felices. Ojala vaya todo bien!!

Como ves Tato, hay momentos para todo, aunque lo peor de todo es no poder abrazarte y acariciar tu pelo, entonces cierro los ojos y la imaginación hace el resto.

Hoy es 22 de noviembre, estamos en Villanueva y ya ha pasado medio año.

Hoy es 22 de diciembre. Hoy hace siete meses. Las Navidades ya están aquí. Hoy ha sido el famoso sorteo de la lotería, para unos pocos un día de fortuna que nunca olvidarán, para el resto, el día de la salud. Tiene gracia lo de este país. A un amigo nuestro, muy cercano a ti, a nosotros, le ha tocado un buen pellizco. Le hacía falta y seguro que estas Navidades las pasará mejor. Hemos hablado con él y estaba en shock, y hemos comentado que a nosotros también nos ha tocado nuestra particular lotería con el embarazo de mamá.

Este mes ha sido, utilizando el símil ciclista, como una etapa llana, hemos llevado una línea más o menos uniforme, estamos mejor, sigues presente cada día, cada hora y minuto, pero estamos mejor. Hemos vuelto a Barcelona, bueno mamá ha vuelto, y hemos recordado la última vez que estuvo allí, casualmente estaba embarazada de ti. En el puente nos fuimos a Broto y Lascuarre, la semana pasada cena con la cuadrilla, y sin darnos cuenta el mes ha pasado rápido, muy rápido, estando ya en las puertas de la Noche Buena, la primera sin ti. Lejos de saber qué nos deparará, pensaba que nos iba a costar más este cerco a la Navidad, pero de momento lo estamos llevando bien. Sin embargo no he deseado Felices Fiestas a nadie, y tampoco hemos escuchado esos villancicos que escuchábamos todos los días. Hemos puesto árbol con luces y adornos aunque no estamos muy seguros de que aguante toda la Navidad, dentro de un mes te cuento si aguantó los envites de Brunete.

Cambiando de tema, ayer vi por primera vez el documental de Miguel Mena “Un dios que ya no ampara”, me gustó y nos acordamos mucho de ti. También nos acordamos mucho el otro día cuando hablamos con los papás de Paula, Salva y Eva ¿Te acuerdas de Paula? Compartimos mesa y mantel en el congreso de Zaragoza. Paula como tú un día, se marchó para siempre un día de noviembre. Que pena!! Sois cristal, duros y  frágiles. Desde aquí les queremos mandar todo nuestro cariño, todo nuestro apoyo y solidaridad. Sus vidas como las nuestras han de continuar, con vosotros siempre presentes, pero siempre mirando hacia delante.

Esta Noche Vieja la pasaremos como los últimos años, en Broto. Hace algunos días no tenía muchas ganas de pensar en Noche Vieja, ahora tampoco, sin embargo he de confesar que la voy a celebrar, la vamos a celebrar, celebrar por fin que este puto año 2010 llega a su fin, y haremos brindis llenos de ilusiones y buenas intenciones y por supuesto, brindaremos por ti, por nuestro Tato Martín.

Hoy es 22 de diciembre, han pasado siete meses y estamos en Villanueva.

Hoy es 22 de enero. Hoy hace ocho meses. Por fin las Navidades han quedado atrás. De pequeño solía gustarme la Noche Buena y el día de Navidad. Con el tiempo, le fui perdiendo ganas y sinceramente este año más bien para olvidar, también el día de Navidad. El día 27 nos fuimos a Lascuarre y más de lo mismo. La Noche Vieja estuvo bien, la pasamos en Broto con Octavio, Arancha y los críos. Como ya viene siendo tradición estuvimos todo el día en contacto con la naturaleza, dimos una vuelta por el parque, tocamos nieve y disfrutamos. A las 23:55 horas, tato empezó a toser y yo aprovechando el momento me fui a su lado, simplemente a verle dormir y acordárme de ti. Cuando salí ya estábamos en 2011, había pasado un instante pero 2010 ya había quedado atrás. No me tomé las uvas y no creo que me las vuelva a tomar ¿Para qué? Reyes en Lascuarre, primera vez, y afortunadamente todo terminó el día 9 de enero.

Un secreto: el árbol aguantó a Bruno, costó poco dinero pero es fuerte. Supongo que con los dos no hubiera podido.

Seguimos en esa línea uniforme del mes pasado, días mejores y días peores, Bruno hace muy bien su trabajo, y nos deja pensar poco, está increíble y los pocos días que nos deja pensar no podemos evitar imaginaros a los dos correteando por casa, él seguramente ejerciendo ya de hermano mayor. Rol de hermano mayor que tarde o temprano tendrá que asumir.

El embarazo de mamá sigue su curso, el otro día me sorprendió diciendo que había sentido una pequeña patadita, y yo le dije, no puede ser si es todavía muy pequeño. Espero que pronto podamos empezar a disfrutar del embarazo como es debido. La semana pasada hicimos la biopsia corial para descartar lo que tu ya sabes, fue bien, ahora sólo queda esperar el resultado que seguro será bueno. A partir de allí queremos disfrutar cada segundo de ese embarazo. Seguramente será chico, otro más, y ya van tres, pobre mamá. Bueno pobre no porque ella casi prefería otro chico, pero al final se va a quedar sin niña y ya sabes eso que dicen que las niñas son más fieles a la familia y todo eso. No sé, me da igual, que venga bien es lo importante.

Hoy hemos ido a la nieve con Jesús, Elena, Diego y Laura, nos hemos tirado con los trineos y lo hemos pasado bien, ya se que a ti lo de la nieve no te iba mucho, pero a tato le encanta. Diego y Laura se acuerdan mucho de ti, es increíble. Se supone que cuando eres pequeño las cosas se te olvidan, pero ellos te tienen presente, que bien!

Ya estamos en 2011, ya hablamos en pasado, el tiempo pasa rápido, para lo bueno y para lo malo, de momento este 2011 no ha empezado del todo bien. Pero eso es harina de otro costado, el mes que viene te cuento más.

Te queremos tato, no te olvidamos. Hoy es 22 de enero, han pasado ocho meses.

Hoy es 22 de febrero. Hoy hace nueve meses. La semana pasada volví a soñar contigo, la segunda vez en nueve meses, no lo hacía desde el mes de agosto. Es extraño, ¿por qué sigo sin soñar contigo? Nadábamos en una piscina, lo pasábamos bien. El día siguiente no fue especialmente malo, pensé en ti y en el sueño, su significado, pero no lo encontré.

Estamos más o menos bien. Mamá muy cansada con el embarazo, está de cuatro meses y ya comienza a lucir barriga. El resultado de la biopsia fue el esperado, todo bien. Bruno esta enorme, no calla con su lengua de trapo, nos hace muchísima gracia, es un auténtico payasote, muy metódico y ordenado, ya veremos como recibe a “Chano”, ese es su mote, porque de momento no hay nombre. Y yo, disfrutando de casa y Bruno, y espero que pronto de mamá y el bombo al ciento por cien.

Hace unos días pensamos en la experiencia vital que ha supuesto tenerte este tiempo. Si hubiéramos podido elegir, Martín no hubiera existido nunca, pero lo vivido nunca lo olvidaremos y si pudiéramos borrarlo de nuestras mentes, te aseguro que nunca lo borraríamos. Tenerte nos ha dado mucho, muchísimo, y creo que todavía estamos lejos de saber el verdadero alcance. A toro pasado, nos encanta haberte tenido todo este tiempo y haber disfrutado de ti, aunque ahora a nueve meses vistas parezca que todo haya sido un sueño. Paradojas de la vida, estando con nosotros parecía que tú ya estabas allí desde siempre, sin embargo ahora parece que nunca te hubiéramos tenido. El tiempo relativiza las vidas, y al final te acabas acostumbrando a las rutinas.

Este mes he conocido a una persona que también lo ha pasado mal, de echo aún esta luchando por su hija de seis años, aunque todo parece que quedará como un mal recuerdo, un mal sueño, seguro que si. A veces juegas a imaginarte la vida de las personas, viendo como actúan o simplemente observando como son, como visten, como hablan, etc… Casi nada es lo que parece. Hablas con ese alguien y te das cuenta que lleva una pesada carga detrás, y sin embargo te contagia su optimismo y su fuerza, te reafirma y te retroalimenta, y continuas mirando hacia delante con más optimismo y ganas de vivir, no dejando para mañana eso que te apetece hacer hoy. Gracias por las conversaciones de este mes.

Este mes de febrero, el 28, se celebra el día mundial de las enfermedades raras, con el lema “investigar es avanzar”, y Feliciano nos ha invitado a participar como ponentes junto con Juan Pie en la jornada que organiza el hospital Miguel Servet por este motivo. Se hablarán de ocho enfermedades raras, siendo una de ellas el Cornelia de Lange. Juan Pie nos actualizará con las últimas novedades en labor investigadora y nosotros contaremos nuestra experiencia como padres por tener al tío más guapo de mundo con nosotros todo este tiempo. Creo que asistirá hasta la consejera de salud de la DGA. Tenemos veinte minutos compartidos con Juan Pie, ya te contaremos como de airosos salimos de este berenjenal, pero ya sabes que por ti, tato, lo que haga falta.

Te queremos tato, no te olvidamos. Hoy es 22 de febrero, han pasado nueve meses.

Hoy es 22 de Marzo. Hoy hace diez meses. Siguiendo con el símil ciclista, los primeros diez días fueron nuevamente muy cuesta arriba, era de esperar. Esos días hubo una confluencia de sueños y recuerdos, que giraron como satélites alrededor del día mundial de las enfermedades raras. El hecho de hablar sobre ti y contar tu historia fue como arrojar sal a esa herida que va poco a poco cicatrizando. Una vez allí arriba, nos dejamos caer para ir descendiendo lentamente y retomar ese estado en el que nos encontrábamos antes de iniciar la subida. Diez meses, y parece que fue ayer, diez meses, y parece una eternidad.

El invierno ha terminado, y con él el tiempo de reclusión. Ahora toca buen tiempo y salir a la calle. A Bruno le encanta la calle, es un auténtico callejero, y también muy presumido. No acepta cualquier ropa o calzado, si la ropa no le gusta ofrece toda su resistencia, sin duda el verano será su mejor aliado. En cuanto a los zapatos, sus preferidos son unos de Oscar y también unos de marca Chicco que seguro recordarás. Hoy ha decidido ponerse los Chicco, y cuando le preguntas de quién son esos zapatos, él con su dulce voz contesta, de Matín. Por otra parte, mamá esta muy gordita, y Chano se mueve como pez en pecera. Papá sigue en su línea, disfrutando de Bruno y del hogar.

La mala noticia es que el yayo Erni está bastante malito, la recaída ha sido fuerte y parece que definitiva. Personalmente me da mucha pena ver su deterioro día a día, su sufrimiento, y también el sufrimiento de la yaya. Nosotros estamos bien por el momento. La vida tiene un principio y un final, y si no es hoy, será mañana, todos tenemos fecha de caducidad. El, al fin y a la postre ha vivido su vida, podía haber sido más larga, pues si, pero 77 años son unos cuantos, la mierda de todo este entramado entre la vida y la muerte es cuando alguien se va con tan sólo 5 añitos, eso si que es una mierda.

Este mes hemos vuelto a Espierba, y como no podía ser de otra manera, con nevada incluida. Lo pasamos bien con la cuadrilla. Este finde que viene nos vamos otra vez de escapada, esta vez con la sección del alto Aragón, a un sitio nuevo, aunque no desvelaré su nombre.

Como puedes ver, seguimos cerrando puertas hasta algún día poder completar el ciclo. Hoy el día ha sido largo, estamos cansados y por hoy no tengo nada más que contarte.

Te queremos tato, no te olvidamos. Hoy es 22 de Marzo, han pasado diez meses.

Hoy es 22 de abril y hace once meses. El círculo se cierra, estamos cerca de volver al punto inicial, pero un año más tarde. Estamos a punto de completar ese ciclo en el que estamos inmersos, ese ciclo donde ese día después es un nuevo día sin Martín. Después del 22 de mayo, ya no habrá nuevos días sin Martín. Hace ya unos meses hablé con tío Pascual sobre la idea de pasar la noche del 21 de mayo acampados en el ibón de Gorgutes. Cuando se lo comenté, no lo dudó ni un segundo. Esa noche será dura, pero especial. No queremos hacer nada en concreto, simplemente subir allá arriba, montar la tienda y estar allí contigo bajo las estrellas. Este año la nieve acompaña, y casi se ha retirado por completo, será una noche para la reflexión, o quizá no, no lo sé, simplemente quiero, queremos estar allí. Llevaremos ropa de abrigo y una buena botella de pacharán.

Hoy es viernes santo, día de no grato recuerdo, tú ya sabes por qué. Hemos estado en Broto y ahora en Lascuarre, haciendo vacaciones escolares con Bruno. El hecho de que sea semana santa y final de abril al mismo tiempo, hace que los recuerdos de tú último mes con nosotros estén muy presentes, casi podría recordar día a día lo que hicimos ese último mes. Una de las cosas que hicimos fue ir a Zerain, tal y como haremos este próximo puente de mayo. Nuevamente será duro decirle a alguien, en esta caso a Josemi, por qué ya no estás con nosotros, como lo fue también hablar abiertamente sobre ti en el cuarto taller de la asociación celebrado hace escasamente una semana, pero son en definitiva más puertas que cerramos en ese círculo imaginario en el que estamos envueltos.

Intentando ponerte al día de nuestras cosas, decirte que mamá esta muy pero que muy gordita, y eso que aún le quedan 3 meses. Por cierto, ya tenemos nombre para Chano, o por lo menos al 90%, vamos a llamarle Matías ¿qué te parece? En cuanto a Bruno, pues que quieres que te cuente, que está enorme, guapo, simpático, cariñoso, y muy, muy charrador. El sin darse cuenta está haciendo un trabajo impresionante por nosotros. El yayo sigue igual de malito, pero de momento parece que se resiste a marcharse para siempre, ojala pueda conocer a Matías. Y los demás, como siempre, con nuestros sueños y realidades.

Después del 22 de abril, vendrá el 22 de mayo, y con ello el final de este relato, el último capítulo, a buen seguro habremos cerrado muchas puertas, y después del 22, seguiremos cerrándolas en otros nuevos círculos imaginarios, aunque soy consciente que por muchas puertas que cerremos, siempre habrá una muy grande abierta, la puerta hacia tus recuerdos, que a buen seguro seguiremos plasmando en otros relatos.

Te queremos tato, no te olvidamos. Hoy es 22 de abril y han pasado once meses.

Hoy es 22 de Mayo y hace un año, el simpático de tu tato Bruno diría, ¿y ahora qué? Ahora a seguir igual, nada ha cambiado. Quizá nuestro particular 22 de mayo lo vivimos unos días antes, el 11 de mayo, ese día se murió yayo, después de cuatro largos y penosos meses. Para nosotros fue como revivir aquel 22 de mayo de 2010, su corazón dejó de latir a las 0630 horas de la mañana, igual que el tuyo. Hacía también mucho calor, y el cielo se vestía de un azul radiante, y para terminar con el colmo de las desdichas, estuvo también en la misma sala que tú, ¿destino o mala suerte? Supongo que lo segundo. Cuando sonó mi móvil por primera vez, instintivamente me asomé por la ventana de enfrente y sin quererlo ni esperarlo, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, me vi a mi mismo en ese angustioso 22 de mayo de 2010 mirando a través de la ventana, como si el tiempo no hubiera pasado y siguiéramos allí casi un  año después. Pero no, el tiempo si que había pasado, y el azar de la vida había querido llevarme al punto inicial para que yo, casi sin querer, pudiera cerrar ese círculo imaginario del que tanto he hablado durante este primer año.

La normalidad fue poco a poco haciéndose dueña de la situación según transcurrían los días. Y así llegamos hasta el 21 de mayo, ese día tal y como teníamos pensados Pascual y yo, nos subimos al ibón de Gorgutes. El tiempo no acompañó y llegamos a Benasque bajo una fina lluvia, al cabo de un rato despejó, pero era tarde y decidimos dormir abajo y subir el mismo domingo 22 de mayo. La decisión fue sin duda acertada, ya que la nieve dejaba pocos sitios al descubierto, y esos pocos sitios hubieran terminado por postrarnos a dormir a los dos, en la misma esquina de la tienda.

Subimos bien pronto por la mañana, no había nadie, el ibón estaba todavía helado y la nieve dejaba poco terreno al descubierto. Estuvimos un buen rato. Personalmente yo pensé en las dos últimas veces que había estado allí, la primera durante tu primera excursión con un sol increíble y la segunda cuando depositamos tus cenizas bajo una incesante lluvia y una densa niebla. Un mismo sitio y dos situaciones bien distintas pensé. También pensé, siguiendo un sabio consejo de Pascual, en que no subiremos más un 22 de mayo, es mejor no hacer tradiciones de las cosas que nos traen malos recuerdos. Si a cambio, intentaremos subir una vez al año para verte y sentirte, eso si, con un sol radiante que nos deslumbre y nos recuerde esa primera vez.

Quizá eclipsado por el 11 de mayo, el día 22 en si fue uno más, nada ha cambiado, todo sigue igual, tampoco esperaba nada en especial, pero tenía que hacerlo. Hablamos sobre ti, sobre nosotros, y sobre todo lo que nos has dado y enseñado, y sin más emprendimos el camino de vuelta bajo un bonito sol que asomaba con fuerza por el noreste. Bajando pudimos sentir nuestras mochilas un poco más pesadas, transportando en ellas cientos de recuerdos de nuestro patoso preferido.

Te queremos tato y jamás te olvidaremos.

 

Gracias Pascual por acompañarme y por aguantarme.